La primera es qué está bloqueado y por qué. Una fecha de vencimiento puede decirte que algo va tarde. No puede decirte que va tarde porque el cliente no ha firmado, y mucho menos que tú lo señalaste hace quince días. Así que los motivos viven en tu app de notas, en tu buzón y en tu memoria, y los tres se contradicen.
La segunda es qué se ha terminado. El viernes de cada ciclo de informes sales a buscar pruebas de un mes que desde luego has vivido, y Recordatorios ha tirado todas las tareas que marcaste. Acabas reconstruyendo el mes a partir de tu calendario, que es un registro de reuniones y no de trabajo.